Venezuela y Aruba reanudarán a partir del sábado sus conexiones aéreas interrumpidas desde 2019 tras una grave crisis política con el archipiélago ABC (Aruba, Bonaire y Curazao), cercano a las costas venezolanas, anunciaron el viernes las autoridades de la isla neerlandesa.
El entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, capturado en una operación militar estadounidense en enero, prohibió toda conexión marítima y aérea con el archipiélago, en momentos en que la oposición intentaba ingresar ayuda humanitaria a Venezuela.
La ayuda procedente de Estados Unidos debía transitar por el archipiélago hasta Venezuela, que atravesaba una grave crisis económica y escasez de todo tipo. Caracas lo consideró un intento de invasión.
Las conexiones marítimas con Aruba, situada a unos 30 kilómetros de la costa noroeste de Venezuela, se reanudaron unos meses más tarde, pero faltaba la conexión aérea.
"La frontera aérea entre Aruba y Venezuela será reabierta de manera gradual a partir del 1 de agosto de 2026", dijo en comunicado el viernes el ministro arubeño de Transporte, Turismo y Trabajo, Wendrick Cicilia.
"En esta primera fase, la frontera aérea se abrirá para los vuelos comerciales, los cuales podrán operar entre Aruba y Venezuela (...) con el objetivo de restablecer la conectividad aérea entre Venezuela y Aruba", dice el texto.
Aruba y Curazao, que forman parte de Países Bajos pero tienen su autonomía, junto a Bonaire, municipio de los Países Bajos continentales, comenzaron negociando en bloque la reapertura.
Pero sin avances, decidieron seguir el proceso por separado.
La conexión aérea entre Caracas y Willemstad, capital de Curazao, se reanudó en 2023.
Aruba, Bonaire y Curazao son conocidos por sus playas paradisíacas. Las islas, en especial Aruba, fueron importantes destinos turísticos para los venezolanos.