El mandatario saliente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró el lunes que tiene pruebas de un fraude en las elecciones presidenciales que perdió su candidato y dijo que la llegada al poder del ultraderechista Abelardo de la Espriella puede desencadenar una "guerra civil".
De la Espriella, de 48 años, se posesionará el viernes en una ceremonia legislativa en la ciudad de Cali (suroeste), contrario a la costumbre centenaria de hacerlo en Bogotá frente al Congreso.
"Estamos ante un fraude y ante un problema institucional indudablemente profundo y es la posesión del presidente ilegítimo", dijo el lunes Petro en una rueda de prensa desde el palacio presidencial en Bogotá.
Según Petro, en el balotaje presidencial de junio hubo un "fraude electoral algorítmico, sistemático y sobre un volumen de votos enorme", presuntamente fraguado desde el extranjero en contra del izquierdista Iván Cepeda.
Antes de la elección, De la Espriella recibió el apoyo del mandatario estadounidense, Donald Trump.
Petro, que ha señalado la "injerencia" de Trump en la política colombiana por su respaldo explícito a De la Espriella, sugirió el lunes que el presidente electo pretende extraditarlo a Estados Unidos bajo falsas acusaciones, y avizoró una "guerra civil" en Colombia por el rechazo que genera ese y otros planes del próximo gobierno en amplios sectores.
"Está clarito lo que puede ser una guerra civil en Colombia", enfatizó.
Sin experiencia en política, De la Espriella promete fomentar la inversión privada, recortar el Estado en un 40% e imponer mano dura frente a las guerrillas y carteles narcotraficantes, en medio de la peor crisis de violencia en el país en la última década tras intentos fallidos de Petro por negociar la paz con varias organizaciones.